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Haciendo patria , haciendo carreteras (1/3) |
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Este artículo está dedicado a los hombres y mujeres que construyen las carreteras de nuestro país. En el tiempo que llevo viajando por el país, he tenido la oportunidad de
visitar diferentes obras en el país y conocer un poco mejor, no sólo cómo se construye un camino sino cómo vive la gente que los construye. Los problemas y dificultades que tienen así como las grandes satisfacciones que da el trabajo realizado y la obra terminada. Este sentimiento podría resumirse en una frase que varias veces le oi a mi suegro decírselas a sus nietos: “¿ven esa carretera?, yo la construí”. Para todos estos peruanos es que dedico este relato. Para aquellos que día a día, bajo todo tipo de circunstancias, climas y geografías construyen palmo a palmo las carreteras y caminos, sorteando diferentes problemas en una lucha sin cuartel contra el reloj, ya que siempre, o casi siempre, la obra se retrasa, la sombra de la penalidad se vislumbra y los gastos generales aumentan. Pero no se trata aquí de hacer una loa barata acerca del “valeroso y sacrificado esfuerzo de aquellos hombres de temple de acero que con tesonero esfuerzo día a día le arrebatan a la agreste e indomable geografía de nuestro amado país un kilómetro de negro asfalto para el desarrollo y la gloria de nuestro Perú”. No, no se trata de eso. Se trata de hacer una crónica de un caso real de una carretera. Hablar de cómo se construye, cómo trabaja el personal a cargo, su rutina diaria y las técnicas que emplean. |